Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic "Nido de la vida"

Bocas del Polochic es un humedal formado por la desembocadura del río Polochic en el lago de Izabal. Este ecosistema, formado por bosque, llanuras inundables y ríos alberga a más de 250 especies de aves y a poblaciones importantes de mamíferos, reptiles, anfibios y peces. El refugio de vida silvestre cubre un área de 20,760 hectáreas (207.6 km2), la cual incluye ecosistemas terrestres y acuáticos. Es administrado por Defensores de la Naturaleza desde 1997.

El humedal que protege al Caribe guatemalteco
Bocas del Polochic, reconocido como un humedal RAMSAR de importancia internacional, juega un papel determinante para la reproducción de distintas especies que habitan en el área y para el mantenimiento de las condiciones ambientales en el Caribe guatemalteco.

El humedal funciona como un "filtro" que atrapa los nutrientes, sedimentos, contaminantes y patógenos que llegan hasta el lago de Izabal, provenientes de las cuencas de los ríos Cahabón y Polochic. En estas cuencas vive cerca de un millón de habitantes, los cuales realizan actividades domésticas, comerciales, agropecuarias e industriales. De no ser por las Bocas del Polochic, los impactos de estas actividades llegarían al lago de Izabal, al Río Dulce y al mar Caribe.

El nido de la vida
Además de su gran diversidad y densidad de aves, Bocas del Polochic cuenta con poblaciones importantes de otros animales, las cuales le han llevado a ganarse el calificativo de "nido de la vida".

El refugio de vida silvestre es uno de los pocos sitios en donde pueden encontrarse ejemplares del manatí (Trichechus manatus) en Guatemala. El área también alberga poblaciones importantes de mono aullador (Alouata pigra) y de nutrias (Lutra longicaudis). Los estudios han determinado que en este refugio de vida silvestre habitan al menos 276 especies de aves residentes y migratorias, 39 especies de mamíferos (incluyendo a los cinco felinos de Guatemala), 138 especies de reptiles y 53 especies de peces.

La gente y las Bocas del Polochic
Unas 5,500 personas habitan en las ocho comunidades ubicadas en el área de influencia del refugio. Estas personas, principalmente del grupo étnico Q'eqchi, reciben beneficios directos del refugio, tales como la calidad del ambiente en que viven, tierras fértiles para cultivar, leña, materias primas y pesca. Se busca que estas personas participen en el manejo del área protegida a través de programas de difusión y técnicas alternativas para producción y comercialización.

La población del Caribe guatemalteco y de todo el país se beneficia con los servicios que presta Bocas del Polochic como un filtro amortiguador de impactos. Gracias a este humedal se reducen los impactos que las cuencas de los ríos Cahabón y Polochic podrían causar sobre algunos indicadores importantes como calidad de agua, calidad de las pesquerías y condiciones para el turismo en toda la región del Caribe guatemalteco. Importantes sitios turísticos como el río Dulce y las playas del Caribe mantienen sus aguas en condiciones aceptables para el turismo gracias al papel purificador que juegan las Bocas del Polochic.

El manejo de las Bocas del Polochic
El refugio ha sido dividido en cuatro zonas con el fin de facilitar su manejo: una zona primitiva, una zona de recuperación, una zona de aprovechamiento sostenible y una zona de uso extensivo. En cada una de estas zonas se tienen regulaciones especiales y se permite cierto tipo de actividades de acuerdo con las características ambientales particulares. Todas las actividades que se realizan en el refugio se rigen por medio de un Plan de Manejo aprobado por el CONAP.

Para la administración de este Refugio de vida silvestre, Defensores de la Naturaleza cuenta con una oficina en El Estor, Izabal. Esta es la base de operaciones para un equipo de trabajo que se encarga de la gestión de recursos, administración y monitoreo del área. En el área funciona la estación cienífica Selempim, la cual cuenta con facilidades para albergar a investigadores y turistas con interés en visitar la región.

Ecoturismo en Bocas del Polochic
Desde sus inicios como área protegida, Bocas del Polochic se ha destacado como un área con un gran potencial para el ecoturismo. Su abundante diversidad y sus grandes concentraciones de aves lo convierten en un sitio predilecto de los observadores de aves. Sus ecosistemas acuáticos ofrecen una infinidad de opciones para hacer turismo en embarcaciones convencionales o en los tradicionales "cayucos" de los pobladores locales.

La estación Selempim ofrece cómodas instalaciones para los visitantes; mientras que los pobladores Q'eqchi de las comunidades vecinas trabajan brindando servicios como guías o como proveedores de alimentos, gracias a los programas de entrenamiento impulsados por Defensores de la Naturaleza. Cerca de la estación pueden visitarse varios senderos terrestres a través de la selva, de las comunidades vecinas y llegando hasta las faldas de la imponente Sierra de las Minas. La experiencia turística se complementa comprando algún recuerdo artesanal elaborado por las comunidades Q'eqchi que viven en los alrededores de la estación.

Planes para el futuro
Constantemente se realizan esfuerzos para que el trabajo de conservación sea más integral y más regional.

Uno de los primeros proyectos consiste en lograr establecer un corredor biológico efectivo que permita la comunicación entre el refugio de vida silvestre Bocas del Polochic y la reserva de biosfera Sierra de las Minas, incorporando más adelante a la Sierra de Santa Cruz.

Logros relevantes
Algunos de los logros más destacados que se han obtenido en este refugio incluyen:

  • Reconocimiento como sitio RAMSAR (Humedal de importancia internacional),
  • Diseño e implementación de protocolo de monitoreo del manatí,
  • Construcción de infraestructura en la estación científica de Selempim,
  • Oficinas propias de la Fundación en El Estor, Izabal,
  • Plan Financiero para el RVSBP,
Plan Maestro 2003-2007.